Menu

PUBLICIDAD / IMAGEN DE FONDO








 
 
 

 

Víctima deja dos niños en la orfandad y estaba a punto de volver a Argentina donde residía hace dos años

Tenía tantas ganas de volver al país donde encontró la oportunidad laboral que no pudo hallar aquí, cuando unos desconocidos acabaron con todos sus sueños.

Alejandro Manuel Gutiérrez Briceño (22) fue a visitar a su hermana menor a su casa del Callao y la invitó a comer un platillo de “salchihueso”. Todo estaba tranquilo hasta que dos sujetos, desde un auto en marcha, empezaron a disparar y, por proteger a la joven, le cayó una bala perdida terminando con su vida.

Carmen Briceño, mamá de la víctima, contó que el ataque ocurrió en el frontis de una casa donde vendían “salchipapa” y “salchihueso”, en la Mz. P del asentamiento humano “Juan Pablo II”.

“Eran las 11:30 de la noche del lunes y, según nos han contado, apareció un auto a toda velocidad y sin detenerse, dos sujetos empezaron a disparar como locos”, dijo la progenitora. Agregó que “al escuchar los disparos mi hijo empujó a un lado a su hermana y justo la bala le cayó a él a la altura de la axila izquierda”.

Los pistoleros huyeron por donde habían llegado, mientras que los vecinos trasladaron al herido al hospital “Daniel A. Carrión”, donde a los pocos minutos falleció.

Doña Carmen indicó que Alejandro iba a viajar la próxima semana a Argentina. “Planeaba llevarse a sus hijos de 6 y 8 años, pues ya ha vivido dos años allá y en marzo vino para visitarnos”, relató.

Familiares del fallecido manifestaron que Gutiérrez Briseño trabajaba como soldador en una empresa del país sureño. Así mismo, indicaron que la víctima no tenía rencillas con nadie por lo que este hecho ha conmocionado a toda la familia.

Detectives de la Divincri habrían identificado a los dos pistoleros, cuyos apelativos son “Sixto” y “Teo” y serían de la zona de “Sarita Colonia”. “Esta zona tiene una rivalidad con la gente de “Juan Pablo II” donde ocurrió el crimen”, dijo un policía.

Publicar un comentario Blogger

 
 
Top